12/10/07

CuEntO dEl 12 de OctuBrE

Érase una vez., en un lejano país un grupo de tiguere’ desembarcaron en tres grandes yolas, llamadas, la Santa Maria, la Pinta y la Menor, perdón, la Niña…

- ¡Tierra! ¡Tierra!

-¡Diablo por fin llegamos a lo’ United! , exclamó con voz alegre Martín alias “La Pinza”

- ¡Colón!, men, juye que llegamo’, dijo Alonzo.

- ¡Cojan ahí! Balsa de azarosos, ¿Quien il loco ahora? ¿Qui? Eh ¿Qui?, y mas respeti carajo ¡ Io sé Capitán Colón para usted!

- Vichente , parqueate de riversa , tuerce mas el guía dale pa’ tra y cuidao’ si choca la yola, que ya me rompiste una mica, ponla en parquin que nos vamos a bajar.

Entusiasmados todos los tripulantes bajaron a descubrir los secretos del misterioso país, recorrieron sus hermosas playas, los picantes rayos del sol les tostaron su piel perlada y las gotas de sudor les corrieron por todo el cuerpo, se adentraron en la espesa maleza verde que arropaba el país, maravillándose con el exótico resplandor y brillo de las plantas.

- ¡Mierkina! ¿Usted ta viendo eso Capi’?
- ¿Qui? Vichente
- Eso vaina de ahí, mierda, ¡una mata con pitos!

Colón extendio sus ojos y pronunció:

- ¡Imbechil! ¡ stupide! Eso se plátano, yo vi de eso en la India, eso da fuerza.

De repente, su conversación fue interrumpida, escucharon el ruido de las hojas en movimiento, unos ojos marrones grandes y redondeados se clavaron en ellos, dibujados entre los arbustos unos cuerpos pardos se escondían, pero ya estaban al descubierto. Las rodillas de Vichente temblaban, y el Capitán Colon no se movía, el miedo paralizo su cuerpo...……