
- Si me vuelves a jalar el pelo se lo voy a decir a Mi mamá, gritaba con voz chillona Emy , era el pan de cada día….
Cada recreo la misma tortura, día tras día los ojos llorosos desaparecían al entrar al aula, escondiéndose tras la profesora, Manolito, no podía hacerle nada. Ya lo peor de su día había pasado.
Casi cuando acababa la semana la madre de Emy la fue a buscar al colegio y para su disgusto notó una horrorosa marca en su brazo;
- ¡Mi niña y qué te paso, pareciese que te mordió un caballo!, gritó exasperada Agustina , a verle el bracito a la niña
- Fue Manolito, mami, el me mordió.
Le hirvió el cerebro a Agustina, su persona y la cólera se fundieron en una, agarró a la niña de la mano, y la llevó rumbo al salón donde aguardaban los demás niños por sus padres;
- ¡Dime cual es Manolito, enséñamelo!, visiblemente molesta clamó Agustina.
Algo asustada Emy apuntó su dedito hacia un varoncito, delgado, de pelo negro y enroscado que tenía el uniforme algo sucio y ajado.
- Mira muchachito , ¿Por qué le hiciste eso a la niña? Le cuestionó furiosamente Agustina.
Ante el griterío la profesora se acerca y se percata de la situación, -Manolito ¿por que hiciste eso?, mañana no sales al patio a jugar, contesta ¿por que hiciste eso?
Mirando fijamente a la profesora, con sus ojos de corderito que va al matadero, Manolito explica con voz estrujada y temblorosa;
- Porque eso es lo que mi papi le hace a mi mami…….